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Biografía de JIM CLARK


CO Fundador Silicon Graphics and Netscape

Jim Clark es famoso (y quizás asediado, y entrevistado, y consultado en todas los rincones del mundo) gracias al hecho de ser el único empresario que ha fundado tres empresas de Internet capitalizadas en muchos miles de millones de dólares: Sillicon Graphics(1), Netscape(2) y Healtheon(3)

Sólo por ser el enemigo número uno de Bill Gates, Jim Clark debería ser catalogado como la persona más famosa del mundo. Y lo podría ser, pero no únicamente por su particular aversión hacia el papá de Microsoft. Jim Clark es famoso (y quizás asediado, y entrevistado, y consultado en todas los rincones del mundo) gracias al hecho de ser el único empresario que ha fundado tres empresas de Internet capitalizadas en muchos miles de millones de dólares: Sillicon Graphics(1), Netscape(2) y Healtheon(3).

Sin embargo, a pesar de tener entre sus bolsillos una fortuna que sería envidiada por cualquier codicioso aprendiz de finanzas de la Universidad de Nueva York o del London School of Economics, la vida de Jim Clark empezó como suele comenzar la historia de los hombres desconocidos que han sido llamados a subir —y adueñarse— de las cumbres del éxito. Los lujos y las extravagancias de las que hoy hace alarde fueron un plato que, en el pasado, le perteneció siempre a las mesas de los vecinos, nunca a él, y quizás por esta razón la gente que lo conoce no duda en afirmar que todo lo que hoy posee —que es mucho— lo tiene más que merecido; ser el propietario del yate más alto4 del mundo o tener en su garaje una moto de carreras Ducati 996 SPS (cuyo valor se aproxima a los 25 mil dólares) proviene de tres puntas de lanza que hacen parte de su pétrea personalidad: talento, genio y mucho riesgo.

Y es que al contrario de lo que ocurre con muchos empresarios que se hacen famosos de la noche a la mañana (o de niños genios como Beethoven, que descubrió su don a muy temprana edad5), a Jim Clark se le fue mucho tiempo descubriendo sus habilidades en los negocios. Tardó años en descubrir su ojo de águila para las matemáticas, así como también en estar parado frente a un computador, a los 17 años, cuando dejó el colegio y se metió a la Marina de Estados Unidos. ¿Cómo surgió entonces este genio para los negocios?

La infancia de Jim Clark (nació en 1944, en Plainview Texas), no fue placentera, pues su padre era alcohólico y toda la familia tuvo que soportar sus constantes abusos hasta que, cuando Jim tenía 14 años, sus padres optaron por la separación. A partir de este momento, su madre se convirtió en la jefa del hogar trabajando para un doctor que le pagaba 225 dólares mensuales con los cuales mantenía a sus tres hijos. Después de pagar todas las cuentas de la casa, a la familia de Clark solamente le quedaban cinco dólares para comestibles(6).

Desde luego, la época de colegio se convirtió en el reflejo de lo mal que funcionaba su familia, y la indisciplina y las bromas pesadas comenzaron a hacer parte del universo adolescente de Jim Clark. Los constantes castigos que lo llevaban a la rectoría iban desde tapar la salida de humo de los buses hasta meter de contrabando un zorrillo en un baile del colegio. Sin embargo, pese a las posibles represalias que cualquier persona pueda llegar a intuir, a Clark nunca le fue del todo mal; una vez llegaba donde el director bajaba la cabeza para que le dieran su merecido castigo con la regla —al clásico estilo de Tom Sawyer—, por lo que el director terminó respetando su honestidad y valorando que, a fin de cuentas, Clark sabía mucho más que sus profesores.

Sin embargo, lo explosivo de su comportamiento continuó durante muchos años. En la Marina tuvo problemas de conducta(7) (fue expulsado parcialmente de ésta), pero gracias a su potencial recibió el respaldo de sus profesores quienes lo incentivaron a estudiar Física. El futuro de Clark, entonces, comenzó a abrirse como una ventana en donde todo es posible.

El primer negocio
En 1978, a los 34 años, Jim Clark ya tenía un máster en Física otorgado por la Universidad de Nueva Orleans y un doctorado en Ciencias de la Computación(8); había pasado por varios trabajos de profesor, y a su haber ya tenía dos matrimonios y dos hijos9. Sin embargo, según sus propias palabras, habiendo desperdiciado buena parte de su vida todavía no había hecho nada 'grande'.

Fue así como inspirado por uno de los muchos libros que estaban teniendo auge en la década de los 70 (alguno enfocado hacia el crecimiento personal(10)), Jim Clark llegó al único lugar donde un personaje de su talento y su estilo puede crear lo que se le antoje: Sillicon Valley. Fue empleado por la Universidad de Stanford como profesor asociado para un laboratorio de ingeniería eléctrica y junto con sus alumnos, los mejores dentro de la Universidad, inventó un microchip al que bautizó como 'el motor de la geometría' que hizo posible ver imágenes en 3D, interactivas y en tiempo real(11).

De esta manera nació Sillicon Graphics, una compañía que a pesar de no darle el dinero ni el reconocimiento que esperaba (aun fundándola y organizándola, después de 13 años de trabajo solamente obtuvo el 3% de las ganancias) lanzó a Clark a la conquista de los negocios de Internet.

A partir de ahí comenzaron los cambios. Impulsado por su tercera esposa(12), Jim Clark dejó Sillicon Graphics y junto con el mago de la tecnología Marc Andreessen fundó Netscape, con lo que disparó el crecimiento de Internet al mismo tiempo que su fortuna(13). Por supuesto, detrás de todos estos movimientos, un hombre delgado, de gafas graciosas y piel demasiado pálida para no ser atacado, sentiría la proximidad de los pasos de animal grande de Jim Clark.

Precisamente, con el nacimiento y crecimiento de Netscape, Bill Gates se sintió vulnerable y decidió contrarrestar el programa de navegación creado por Clark, empacando su propio 'programa' (Internet Explorer) con el sistema operativo Windows, ofreciéndolo de manera gratuita a los usuarios. Desde luego, la maniobra de Gates fue catalogada como competencia ilegal, y rápidamente llegó a los tribunales.

El juez Thomas Penfield Jackson —encargado del caso— declaró en un documento de 207 páginas, que Microsoft había querido destruir el mercado de Netscape, obligando a venderla a American Online, a principios de 1999. Pese a todo, a Jim Clark no le fue tan mal con la venta de Netscape, pues su tajada fue de dos billones de dólares (una suma que le podría permitir una vida tranquila hasta el final de sus días). Por el contrario, a Bill Gates las cosas no le resultaron tan bien, pues además de convertirse en el mayor enemigo de Jim Clark(14) (quien esperaría que Microsoft fuera multado con 60 billones de dólares), puede estar al borde de una demanda por prácticas monopolísticas, aunque afirma que su intención es la de apelar incluso una decisión final.

Como sea, la sentencia no es definitiva y la pugna sigue vigente; es posible que todavía se pueda lograr un acuerdo.

Más para hacer
Sin embargo, para este genio adicto a los retos(15) (intensos, impredecibles y, en la mayoría de los casos, menos difíciles de lo que cualquer persona podría pensar) y a las nuevas compañías, no hay nada más lejos de sus propósitos que retirarse.

De hecho, alguna vez, estando en la clínica por un exceso de hierro en la sangre, Jim Clark descubrió que la burocracia ocasionaba ineficiencia en el servicio hospitalario(16), y de este 'inocente descubrimiento' que se hubiera podido pasar por alto, se inventó en su cama de enfermo una compañía llamada Healtheon, encargada de comunicar instantáneamente, a través de una única base de datos interactiva, a empleados, hospitales, compañías de medicamentos, pacientes y doctores (de esta compañía Clark fue presidente hasta 1999).

Varias de las preguntas formuladas por los medios de comunicación que han abordado la vida de este gurú de la Red van desde ¿qué impulsa a Jim Clark a ir siempre más allá de lo previsible y a empezar compañías con capital de riesgo e invertir en ellas?, y llegan finalmente a la más insistente de todas: ¿cómo hace para ganar más dinero que nadie?

Las respuestas han sido interminables, y sin embargo no han logrado dar con la fórmula mágica de Jim. Aunque todos los medios tienen alguna teoría(17) para resolver estos interrogantes, la explicación de Clark consiste en decir que su destino en la vida ha sido reflexionar y criticarse siempre a sí mismo, y que si la gente nunca supo qué tanto tuvo que ver en la creación de Sillicon Graphics para callar a todos los incrédulos creó Netscape, y si algo quedaba faltando —alguna critica sin fundamento, alguna envidia acechando a sus espaldas— le dejó al mundo Healtheon.

Como sea, lo cierto es que Jim Clark no se detiene. En este momento es el principal accionista de tres compañías más: myCFO.com (una compañía para ayudar a los millonarios a manejar sus finanzas(18)), Shutterfly.com (una empresa que transforma fotos digitales en impresiones de 35mm y las manda por correo normal a parientes o amigos) y kibu.com (un portal para adolescentes de 16 a 22 años), siendo presidente de las primeras dos.

Y si bien es cierto que con estos trabajos tendría suficiente, para Clark la vida sigue. Navegar en los negocios de Internet seguirá siendo su pasión. Tanto o más que la que siente por el mar, y que se hace evidente en proyectos como su segundo yate, que zarpará en un par de años bajo el nombre Athena(19), un yate privado de tres mástiles y 96,6 metros de longitud.

¿Podría no merecerse un lujo de tal magnitud? Definitivamente se lo ha ganado, así como lo ha hecho con su Ferrari 55o Marannello, su jet privado, su helicóptero, sus casas y, seguramente, ese sueño que lo ronda cada vez que apaga la luz de su habitación para pensar sobre su almohada y se pregunta: "¿Por qué no tener un yate en todos y cada uno de los océanos que bañan la tierra?". Como el intrépido navegante que ha sido de Internet, sí se lo merece.

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