HOME
 ENGLISH VERSION
 SIST. OPERATIVOS
 LINUX
 MAC
 PALM
 PC
 DATOS DE INTERES
 ENTREVISTAS
 BIOGRAFIAS
 HISTORIAS
 GLOSARIO
 VIRUS / SEGURIDAD
 TRUCOS
 SOBRE LOS DOMINIOS
 HARDWARE
 WEBMASTERS
 ACTUALIDAD
 SERVICIOS
 WEBMAIL
 COMPRA - VENTA
 BOLSA DE TRABAJO
 SORTEOS
 NEWSLETTERS
 CONSULTA TECNICA
 MISCELANEAS
 WALLPAPERS
 ICONOS
 LIBROS
 REVISTAS
 SOBRE MACCARE
 PAGINA DE INICIO
 A FAVORITOS
 PRENSA
 COPYRIGHT
 CONTACTENOS
 SUSCRIBITE
 PUBLICITE
 SERVICIO TECNICO
 SUGERENCIAS
 ENLACES
 ALIANZAS
 

Millicom

Sorteos

 
Symantec
 
Libros/Revistas
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   
 

Entrevista a Jim Clark

CO Fundador Silicon Graphics and Netscape

Casi todos los que mueven primero terminan de bruces en la arena, y de sus errores aprenden los que vienen atrás". El timing, la ejecución y el enfoque básico correcto es lo que más importa. Es muy difícil que un recién llegado a una nueva industria no falle en ninguno de estos tres factores. Lo más usual es que gane el que llega después...

Jim Clark es considerado la persona que desató el boom de Internet * Fanático de la Argentina * Dice que el gobierno sólo tiene garantizar y dejar el resto a los privados

Es el tipo de hombre que uno imagina con camisa leñadora, botas gruesas y hasta un hacha en la mano. Que se confiesa feliz cazando en Entre Ríos, pescando con mosca en Bariloche y planeando desafiar las peores sudestadas en el Río de la Plata.

Pero con más de un metro noventa, espaldas anchas y un eterno bronceado, Jim Clark, de 56 años, y una fortuna de 18.000 millones de dólares ya pasó a la historia por razones muy distintas: es considerado la persona que lanzó el boom de Internet.

Uno de los más grandes visionarios del mundo del microchip y los circuitos, en 1995 creó el primer programa que permitió navegar masivamente por la web: Netscape. Ahora el gigantesco rubio divide su tiempo entre Silicon Valley y la Argentina, casi de incógnito y siempre tras una semana de caza, pesca y vacaciones, evitando contacto con todo salvo la Madre Naturaleza.

Aún así -y a pesar de que le gusta aclarar que es "de las personas que hacen; otros después explican"- en un almuerzo con La Nación se animó dar sus consejos para el desarrollo de Internet en la Argentina, en un momento en que su principal organismo de investigacion cientifica acaba de atravesar crisis y todo el sistema está puesto en discusión.

"Lo mismo vale para cualquier país del mundo, porque las claves son sólo dos: educación y reglas comerciales claras. Saber que si uno hace A, va a ocurrir B. El gobierno sólo tiene que garantizar esas dos cosas y dejar el resto a la actividad privada", resumió con su habitual lenguaje directo.

Pero agregó que esto es paradójico, porque en Estados Unidos el desarrollo de Internet vino en gran parte impulsado por el gobierno. "Pero nada de lo que hace es gratuito, sino que es dinero de los contribuyentes, y más allá de un punto el costo es insostenible. E incentivar a las privados es muchísimo más eficiente siempre", subrayó, en un breve paso por Buenos Aires.

Considerado uno de los cerebros más creativos de la nueva economía, Clark se encoge de hombros y asegura que "la creatividad es una cualidad altamente sobrevaluada".

"Soy exactamente igual a cualquier otra persona. Todo el mundo tiene ideas. La diferencia es que yo voy a hacer lo que sea para concretarlas", manifestó.

¿Cuál es el secreto de su éxito? "Dicen que fui la persona indicada, con la preparación indicada, en el momento exacto de la historia, y sinceramente lo creo", comentó sonriendo.

De chico poco parecía presagiarlo. Nació y creció en un pueblo de Texas donde ser pobre significaba ser verdaderamente pobre. Mal estudiante y de comportamiento problemático -uno de esos claros ejemplos de que para triunfar en la vida hay que comenzar por el mal camino- fue echado del colegio y se anotó en la Armada.

Recluta sin futuro

Rápidamente identificado como un recluta sin futuro, le fueron asignadas las peores tareas en el mar. A su regreso tuvo que tomar un examen de matemática de rutina. Sus oficiales no recordaban a nadie que hubiese logrado un puntaje tan alto. Ocho años más tarde, Clark acumulaba una licenciatura en matemática, un máster en física, un doctorado en Informática y una cátedra propia en la Universidad de Stanford .

Sin embargo, se aburría. Hasta que en 1981 puso a sus alumnos a trabajar en el proyecto de un chip tridimensional que, por primera vez, permitía simular la realidad en la pantalla. Ese fue el comienzo de su empresa, Silicon Graphics, y el fin de su vida académica.

Una vez convertida en una gran corporación, ésta dejó de atraerle: "El hombre tiene una tendencia conservadora, a cuidar lo que ya tiene, pero yo me aburro, y tengo que saltar a algo nuevo -confesó a La Nación. Por eso, dejó todo y se lanzó a investigar cómo la gente común podía acceder a Internet. En 1995 creó el primer navegador masivo de la historia, Netscape, y su fama estaba consolidada: era el hombre que veía la nueva cosa nueva antes que el resto, y la concretaba.

-Pero, ¿podrá hacerlo la Argentina?

-Todo depende de la educación. En mis empresas, muchos de los puestos más altos están ocupados por gente de la India porque tienen la mejor educación tecnológica del mundo. En los 40, Nehru creyó que la India tenía más posibilidades de mantenerse independiente si se convertía tecnológicamente en un par de sus antiguos colonizadores. Y creó el sistema más eficiente de institutos especializados que conozco, que los convierte en las personas clave de cualquier emprendimiento de la nueva economía.

-Nuestro ministro de Educación comenzó una campaña para llevar Internet a todas las escuelas del país. ¿Qué opina?

-Creo que es fundamental, de las pocas obligaciones del Estado, porque al paso que todo avanza, si no van a hacer los nuevos analfabetos. Internet en la escuela es revolucionario, la primera vez que los chicos pueden tener masivamente acceso directo al conocimiento. Antes, todo venía mediado por el profesor. Es cierto, alguno podía escaparse a la biblioteca y aprender un poco más por su cuenta, pero no era la regla. Por eso es comprensible el temor que despierta Internet en algunos profesores, y la necesidad de una capacitación permanente. Pero, de cualquier manera, las reglas de la enseñanza cambiaron: por más entrenamiento, siempre va a haber un área donde los chicos van a saber más. Y hay que favorecerlo.

-¿Por ejemplo?

-Con materias como Tecnología desde muy chicos. Es importante que tengan una idea de lo que pasa detrás de cada máquina y circuito, que no sean sólo herramientas sino que las vean como parte de la explicación del mundo que vivimos hoy. Así como hay Lengua y Ciencias Naturales, algo de tecnología es fundamental como conocimiento de base en el siglo XXI.

-¿Que les recomendaría a los chicos argentinos que se lanzan a los negocios de Internet?

-Que no se mareen y se guíen por el sentido común, por las preguntas básicas, como si existe gente que vaya a comprar el producto, etc. No hay nuevas verdades. La nueva economía no es más que la vieja economía con anabólicos. Pero si antes soñaban con ser estrellas de rock y ahora quieren hacerla grande en Internet les diría que eligen bien: las posibilidades para ser Jim Clark son infinitas. Mick Jagger es más difícil.

-En la Argentina vivimos un gran boom de Internet pocos meses atrás, que ahora cayó muchísimo. ¿Que va a pasar?

-Un poco de química básica: siempre hay que controlar la combustión. Cuando no se la controla, hay explosiones. Pero no se preocupen: el fuego no se apagó todavía.

-Usted es señalado como uno de los responsables de lanzar el boom de Internet. ¿Qué vendrá después?

-Cualquier cosa que es posible con comunicaciones más veloces y un mercado extendido. Entiéndame: cualquier cosa. Pero en cuanto tenga una idea en concreto no voy a estar camino a San Pedro, sino encerrado creando una compañía nueva. Voy a extrañar la Argentina, pero es lo que me mantiene vivo.

Por Juana Libedinsky

Volver


 

Copyright © 2000 MacCare Reservados todos los derechos.