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¿Qué palabras asocias
con Jonathan Ive?, ¿creativo, imaginativo, buena onda?.
Averigua más sobre él en esta entrevista...
Pregunta: ¿Cuándo
te uniste a Apple?
Jonathan Ive: Comencé a trabajar para Apple como
consultor a inicios de los 90, mientras era socio de la
firma de diseño Tangerine en Londres. Al final de 1992,
me mudé a San Francisco y comencé a trabajar dentro de
Apple.
P: ¿Cómo fue
que Apple llegó a consultar a una firma asentada en el
Reino Unido?
R: Apple estaba realizando una búsqueda a nivel
mundial para encontrar un nuevo consultor. Nosotros no
habíamos diseñado computadoras antes, pero nos encontrábamos
haciendo mucho trabajo de diseño en televisiones,
videocaseteras, hornos de micro ondas, objetos de cerámica
y otros productos de consumo de gran volumen de producción.
Tal vez nuestra ingenuidad brindó una perspectiva
fresca al problema.
P: Antes de
unirte a Apple diseñabas artículos para baño, entre
otras cosas. ¿Son distintas las consideraciones de diseño
respecto a las de una computadora?
R: Muy diferentes. Un lavamanos tiene un uso único.
Su forma constituye casi la totalidad del producto. La
función de una computadora por otro lado es enormemente
amplia. Puede ir desde ser una máquina de escribir a
una herramienta multimedia muy poderosa, una máquina
para dibujar a un dispositivo de comunicaciones. Pero
sigue siendo un solo objeto. Esta naturaleza camaleónica
del producto define algunos retos únicos.
P: ¿Puede el
diseño hacer que la computadora sea más entendible
para la gente común?
R: Absolutamente. Considero que el diseño juega
un papel crucial para forjar una conexión entre la
tecnología espectacular de Apple y el individuo.
Frecuentemente el diseño es lo más inmediato, la
manera más explícita de definir cómo estos productos
son percibidos. ¿Qué es?, ¿qué es lo que hace?, ¿cómo
la voy a usar?, ¿dónde la voy a usar?, ¿cuánto va a
costar?. El reto intelectual que implica contestar a
estas preguntas a través del diseño es totalmente
seductor.
P: ¿Porqué
consideras que las cajas beige se han convertido en algo
tan omnipresente en la industria de las computadoras?
R: Creo que esto se debe a que es regido por una
industria que ha definido su agenda y que cree que ese
es un criterio de compra aceptable. Esta es una
industria que se ha vuelto increíblemente conservadora
desde el punto de vista del diseño. Es una industria
obsesionada con los atributos del producto que pueden
ser medidos de manera empírica. ¿Qué tan rápida es?,
¿cuán grande es el disco duro?, ¿qué tan rápido el
CD?. Este es un espacio muy cómodo para competir ya que
fácilmente puedes articular argumentos que digan que
ocho es mayor que seis. Debido a la obsesión de la
industria con absolutos, ha habido una tendencia a
ignorar los atributos del producto que son difíciles de
medir o mencionar. En ese sentido, la industria ha
fallado en los atributos más emotivos y menos tangibles
del producto. Pero para mi, esa es la razón por la cual
compré una computadora Apple en primer lugar. Eso por
ello que llegué a trabajar para Apple. Es por que
siempre he sentido que la compañía tiene el deseo de
hacer más que el mínimo indispensable. No iba a hacer
solamente lo que fuera funcional y empíricamente
necesario. Con los primeros productos, realmente tuve la
sensación de que se tuvo cuidado en todos los detalles,
grandes y pequeños. Incluso con detalles que la gente
tal vez nunca descubra.
P: ¿Son las
primeras Macintosh una inspiración al diseñar para la
Apple de hoy?
R: Todavía recuerdo mi primera experiencia
usando una Macintosh a mediados de los 80 y enamorándome
de ella. Fue una experiencia realmente religiosa en el término
de entender que hasta yo podía encontrar la manera de
utilizar esa herramienta tan poderosa y explotar las
posibilidades implicadas. Creo que esa es una de las
razones por las que decidí desplazarme a la otra mitad
del mundo. Nunca imaginé que trabajaría en un
corporativo. Siempre asumí que trabajaría como
consultor porque me gustaba la diversidad del trabajo.
Apple fue probablemente la única compañía donde sentí
que la herencia es apreciada, que es significativa. Sentí
que era una compañía especial que se preocupaba de
aquellos atributos de los productos que generalmente no
se mencionan. Al diseñar un producto como la iMac, nos
preguntamos a nosotros mismos cómo la gente se sentiría
con ella, qué lenguaje queríamos que la gente
utilizara al describirla. Ese es un acercamiento más
humano y un conjunto de prioridades probablemente
compartido por el equipo original de Macintosh.
P: ¿Cómo esta
formado el equipo de diseño industrial?
R: Somos un pequeño grupo de personas reclutadas
de todo el mundo que trabajamos juntos de forma muy
cercana. Es emocionante pertenecer a un equipo en el que
hemos crecido y aprendido juntos mientras producíamos
nuestro trabajo más reciente. El equipo esta compuesto
de tres grupos principales -diseñadores, escultores CAD
y modeladores-. Como grupo trabajamos muy de cerca -por
lo que creo que todos estábamos involucrados con la
iMac-. Innovación verdadera y consecuente, por tanto,
es el resultado de que el equipo de diseño tenga una
integración fundamental con los equipos de ingeniería
y manufactura.
P: ¿Cómo se
llegó al diseño tan radical de la iMac?
R: Justo desde el inicio, todo estuvo dirigido
muy de cerca por Steve Jobs. Steve tenía una clara idea
de lo que el producto debería ser a todos los niveles.
En términos de sus capacidades funcionales, precio,
mercado y lo que necesitaba ser como objeto de diseño.
Steve estuvo muy involucrado a lo largo de todo el
proceso ayudándonos a definir lo que pensábamos era un
producto verdaderamente innovador.
P: ¿Qué tan
difícil fue el proyecto iMac?
R: Producirla ha sido una proeza increíble.
Cuando estas haciendo algo que es tan radicalmente
nuevo, no puedes trabajar en grupos funcionales
aislados. El equipo de diseño necesitaba colaborar con
los equipos de ingeniería. Queríamos un producto pequeño,
altamente integrado y simple. Aparentemente la
simplicidad puede acarrear los retos más complejos. El
área que abarca la iMac es muy pequeña. Conforme
miniaturizas tienes que enfrentar problemas térmicos y
acústicos que demandan el tipo de colaboración que
describo.
P: ¿Que tipo de
problemas de diseño presentan los plásticos translúcidos
de la iMac?
R: La gente de enfoca en la transparencia porque
es muy inmediata pero todo en la iMac es muy diferente.
Cada pequeño detalle fue considerado, desde estructura
y ensamble hasta las etiquetas, para las cuales
utilizamos un proceso de impresión nuevo que nunca
antes se había utilizado en etiquetas de producto.
Estas son tridimensionales y parece que se movieran.
Incluso tuvimos que diseñar la forma de los circuitos
impresos conforme estos se convertían en parte intrínseca
de la apariencia del producto. La resina transparente
misma presentaba otro problema, debido al alto volumen
de unidades que había que producir. Teníamos que
asegurarnos que el color y nivel de transparencia fueran
exactamente los mismos en la primera computadora y en
todas las demás que le siguieran. Esto nos llevó a
encontrar un socio que hace mucho trabajo para la
industria dulcera, ya que varios dulces son
transparentes. Estas personas tienen mucha experiencia
en cómo controlar el compuesto y un gran entendimiento
en la ciencia del control del color. El ratón es otro
ejemplo donde, por causa del material transparente,
terminamos diseñando los interiores porque eran parte
de la apariencia exterior. La bola del ratón tiene dos
colores, por lo que cuando lo mueves, puedes ver los
colores cambiar. Los retos a los que nos enfrentamos
fueron tan fundamentalmente distintos que tuvimos que
descubrir y definir nuevos procesos y actitudes para
salir adelante.
P: ¿Era la
diferenciación el objetivo mientras de diseñaba la
iMac?
R: Pienso que mucha gente ve el diseño
principalmente como la manera de diferenciar sus
productos competitivamente. Y lo detesto. Eso es solo
una agenda corporativa, no la agenda del comprador o la
de la gente. Es importante entender que nuestro objetivo
no era la diferenciación, sino crear productos que la
gente llegara a amar en el futuro. La diferenciación
fue una consecuencia de nuestro objetivo.
P: ¿Consideras
que productos como la iMac son un riesgo?
R: En una compañía que nació para innovar como
Apple, el riesgo es no hacerlo. El riesgo real es pensar
que es seguro jugar a la segura. Steve está haciendo
claramente lo que es necesario para regresar a la compañía
a sus raices y sentido de identidad. Los productos que
se lanzan al mercado dejan testimonio no solamente del
trabajo de los equipos de desarrollo sino un conjunto de
valores y prioridades corporativos. Conforme nuestra
cultura prospere también lo hará la innovación.
P: La Mac ha
sido la plataforma por excelencia de la comunidad
creativa. Al diseñar para creativos, ¿has encontrado
mayor libertad para pensar distinto?
R: Me inspira ver cuán tenaces son nuestros
compradores. Un distintivo de la comunidad creativa es
que vive en el futuro, vive en territorio que aun no ha
sido explorado. Estas son personas que pueden apreciar
el sentido de misión de la compañía. Encuentro
intrigante que nuestros dos mercados más grandes sean
el educativo y la comunidad creativa. Son unos
espectaculares mercados para los cuales trabajar.
P: ¿De dónde
obtienes inspiración como diseñador?
R: Pienso que el rol del diseñador es absorber
el mundo físico y de alguna manera traducir esa
experiencia en productos que sean significativos para la
gente. No hay muchos diseñadores de producto o
movimientos de diseño que ejerzan influencia, en su
lugar, hay un entendimiento y una apreciación de la
amplia cultura creativa -música, moda, literatura-.
Ultimadamente pienso que es a través del debate de
diferentes puntos de vista que nosotros, como grupo de
individuos, creamos algo interesante.
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