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Historia
de Lycos |
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Su nombre proviene de
la Araña Lobo, una agresiva araña carnívora que usa
su tela para cazar, en honor de las 'arañas' informáticas,
programas
capaces de recorrer la web (telaraña en inglés)
automáticamente, recopilando información sobre sus
contenidos y volcándola en un depósito donde poder
buscarla.
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Lycos,
a la sombra de los más grandes
La absorción de Lycos
por Terra ha puesto al portal norteamericano bajo los
focos de los periodistas de medio mundo. Si bien es un
nodo poco conocido en Europa -a pesar de cifras que señalan
que uno de cada tres usuarios europeos navega en alguna
de las marcas de Lycos-, en Estados Unidos es el cuarto
portal más visitado del país, por detrás de AOL,
Microsoft y Yahoo, con unas métricas en continuo
crecimiento y una capitalización bursátil que, hasta
la llegada de Terra, le hacía un bocado más que
apetecible.
Rozando el cielo
Su nombre proviene de
la Araña Lobo, una agresiva araña carnívora que usa
su tela para cazar, en honor de las 'arañas' informáticas,
programas
capaces de recorrer la web (telaraña en inglés)
automáticamente, recopilando información sobre sus
contenidos y volcándola en un depósito donde poder
buscarla.
En algo más de cuatro
años, Lycos ha pasado de ser sólo eso, un buscador y
un perfecto desconocido del público, a convertirse en
una de las ventanas de acceso más importantes de la
Red.
Actualmente, la Red
Lycos (Lycos, HotBot, Tripod, Suck.com, etc.) cuenta con
65 nodos en 25 países diferentes (se extiende por el
continente americano, la zona del Pacífico, Asia y
Europa), 33 millones de visitantes mensuales,
herramientas de búsqueda, chats, correo electrónico,
noticias y dos nodos de subastas (Lycos Auctions y
Tripod Auctions).
También es
copropietaria de un pequeño fondo de capital riesgo de
70 millones de dólares, Lycos Ventures, junto con otros
socios (Bear Stearns, Mellon Ventures, Sumitomo, Vulcan
Ventures -la compañía de Paul Allen-, etc.) y
propietaria de un
acelerador de Internet, LycosLabs. El primero invierte
en compañías de reciente creación y el segundo
aprovecha el conocimiento y la infraestructura de Lycos
para fortalecer y apuntalar compañías que muestran
signos de debilidad en el mundo de la Red.
Sus ingresos provienen
mayoritariamente de la publicidad (70%) y su principal
accionista es CMGI, que posee cerca del 17% de los títulos.
En Estados Unidos, Lycos cuenta con un porcentaje de
penetración cercano al 50%, lo que le equipara a Yahoo,
el portal más famoso de la Red.
Los difíciles
comienzos
Sin embargo, Lycos ha
tenido que sudar mucho para llegar a donde está ahora.
Además, nunca ha contado con el beneplácito de los
analistas, los cuales desconfían de una estrategia
excesivamente ambiciosa en un mercado donde la falta de
coherencia es a menudo antesala de la defunción segura.
La compañía nació en
1995 con menos dinero que otros nodos como Yahoo o AOL y
pronto se lanzó al mundo de los portales, donde su
competencia ya tenía millones de usuarios.
Claro que ellos no
contaban con un CEO con la agresividad y la determinación
de Bob Davis, huérfano a los 19 años, quien, como el
mismo dice, "ha experimentado un incansable deseo
por triunfar desde que obtuvo su primer trabajo como
vendedor una vez terminada la universidad".
La compañía salió a
Bolsa en el Nasdaq en abril de 1996, lo que la convirtió,
diez meses después de su fundación, en la empresa pública
más joven de la historia del mercado bursátil
estadounidense.
La suerte de contar
con un padrino
Unos meses antes, en
junio de 1995, cuando Lycos era una compañía formada
por sólo tres empleados que
trabajaban a tiempo
parcial, una incubadora de reciente creación, CMGI,
a través de su fondo Internet @ Ventures, pagó 3,2
millones de dólares por el 80% de la empresa. La
incubadora apostó por Lycos y el negocio le salió
redondo: con una capitalización actual próxima a los
7.000 millones de dólares, el 17% de Lycos en poder de
CMGI representa casi 1.200 millones de dólares, o lo
que es lo mismo, un 37.500% de revalorización respecto
a la cifra inicialmente desembolsada.
En un caso de perfecta
simbiosis, Lycos salió adelante y David Wetherell, CEO
de CMGI, llenó sus bolsillos de millones de dólares.
Como contraste, y en
una muestra del crecimiento experimentado por el sector,
CMGI pagaría
en junio de 1999 2.300 millones de dólares por el 83%
de Altavista, portal competidor de Lycos.
Creciendo con cabeza
En agosto de 1998,
Davis hablaba de su compañía como un centro de
productos y servicios apoyado en la navegación/agregación
de contenido y la creación de comunidades, despreciando
el término portal. En sus propias palabras de entonces,
"la comunidad online es hoy el paradigma de más rápido
crecimiento en la Red".
Apoyándose en esta
simple filosofía, las ansias acaparadoras de Lycos
fueron creciendo sin freno, y durante los años
1998-2000 se lanzó a una interminable carrera de
compras en su esfuerzo por situarse en una posición de
liderazgo en el mundo de Internet. Su intención no era
añadir miles de páginas vistas por el mero placer de
aumentar las métricas, sino construir un pequeño
imperio en
el que todos los
navegantes tuvieran cabida.
Poco a poco, Lycos fue
saliendo de la caverna y ganando adeptos. A finales de
1999, Lycos era el cuarto nodo más visitado de la Red,
con más de 30 millones de visitas mensuales. Las ventas
también se dispararon: de 5 millones de dólares en
ventas en 1996 se pasó a 135.5 en el año 1999.
Pero no todo era de
color de rosa: a finales de 1999 los visitantes de Lycos
pasaban únicamente una media de 8 minutos en el nodo,
frente a los 26 minutos de los visitantes de Yahoo y los
18 minutos de MSN.
Ese oscuro objeto
del deseo
Las grandes medios de
comunicación norteamericanos no reaccionaron con la
debida presteza ante el empuje de los portales de
Internet. Lo que al principio despreciaron como una
fallida aventura de unos cuantos jóvenes melenudos les
fue robando audiencia con la parsimonia y constancia de
las termitas.
Desconocedores del
medio, tiraron por la calle del medio: con sus arcas
llenas de dólares, se dedicaron a invertir en portales.
@Home pagó la friolera de 6.700 millones de dólares
por Excite; Disney se dejó hasta la camisa al comprar
Infoseek (pagó
70 millones de dólares por el 43% de la compañía
a finales de 1998 y 1.620
millones por el 57% restante a mediados de 1999); y
Bertelsmann, el gigante de los medios alemán, terminó
formando un
joint-venture con Lycos en mayo de 1997, pagando la
irrisoria cifra de 10 millones de dólares.
Con ello las empresas
de Internet no sólo obtenían unas maravillosas plusvalías
por sus acciones y dinero fresco con el que continuar su
expansión, sino que se aseguraban un contenido de
calidad con el que cautivar a los navegantes y la
posibilidad de utilizar nuevos y más rápidos canales
de acceso (ADSL, cable, etc.).
La espinita clavada
Si mucho analistas
dudaban de la capacidad de Lycos para sobrevivir y
competir con los portales líderes de la Red, las críticas
arreciaron cuando su proyectada fusión con USA
Networks, firmada en febrero de 1999 y valorada en
18.000 millones de dólares, se fue al traste 6 meses
después por culpa de algunos accionistas de Lycos
-principalmente CMGI-. Estos se
opusieron con fuerza a la operación al considerar
que la prima pagada por USA Networks era insuficiente y
no reflejaba el verdadero valor de Lycos.
El fiasco pudo terminar
en tragedia bursátil para Lycos, que sin embargo
consiguió salvar la cara y llegar a un acuerdo amistoso
con USA Networks para cancelar definitivamente la
operación.
A la conquista del
Viejo Continente
Su alianza con
Bertelsmann permitió a Lycos realizar el camino inverso
al seguido por Cristóbal Colón y desembarcar en
Europa, eso sí, con algo de retraso con respecto a
Yahoo y AOL, sus principales competidores.
Su aventura europea,
denominada Lycos Europa, incluye Lycos (búsqueda,
directorio y contenido), Fireball (buscador alemán),
Tripod (que permite construir y editar páginas propias)
y Comundo (proveedor de acceso gratuito en Alemania,
Francia, Reino Unido y Holanda).
Una maraña de nodos y
productos cuyo 13,9% salió a Bolsa el 23 de marzo de
este año en el Neuer Markt, lo que hizo
que sobre Lycos
llovieran la friolera de 649 millones de dólares.
Al término de su
primer día de negociación, que nunca llego a alcanzar
el entusiasmo de otras operaciones similares, los
inversores valoraban Lycos Europa en 5.000 millones de dólares.
Apenas dos meses después, en un mercado que ha moderado
su apetito por los valores tecnológicos, los títulos
cotizan un 6% por debajo del rango mínimo que se fijó
para la OPV.
Los principales
accionistas del portal europeo son el propio Lycos (44%)
y Bertelsmann (27%).
Expansión en
Latinoamérica
Como la mayoría de los
portales estadounidenses, Lycos miró hacia el sur una
vez que el mercado local comenzó a mostrar signos de
saturación. A finales de 1999, las predicciones sobre
el mercado latinoamericano hablaban de un crecimiento
exponencial del número de usuarios (de 4,8 millones en
1998 a 19,1 millones en el año 2003) y de un desarrollo
fulgurante del comercio electrónico (de 240 millones de
dólares en 1998 a 8.000 millones en el 2003).
Lycos echó toda la
carne en el asador y lanzó 12 portales locales
lycos.com y Tripod.com en Latinoamérica y dos más en
Estados Unidos.
Terra, el caballero
blanco
A Lycos el interés de
Terra le venía como anillo al dedo. Con la mitad de
ingresos, Terra contaba con una capitalización bursátil
casi tres veces mayor que la de Lycos, privilegio de la
escasez de compañías de Internet en Europa.
Esta disparidad diluye
de alguna forma el sobreprecio pagado por Terra por las
acciones de Lycos (un 80% sobre el precio de cierre de
Lycos el pasado viernes, y un 34% sobre el precio de
cierre de ayer martes, después de que Lycos creciera un
18% empujada por los rumores que
corrían a sus anchas
por el mercado). Aun así, Terra aparece como el
principal perjudicado de la operación, y algunos
analistas comienzan a revisar a la baja las
recomendaciones sobre la compañía española.
A Lycos, por el
contrario, la operación le sale redonda. Por fin se
convierte en un verdadero portal global, algo por lo que
había estado suspirando desde sus primeros días. Mejor
aún, la operación sitúa a Lycos en una posición
preferencial en Latinoamérica, especialmente en el
mercado brasileño, el más importante de la región.
Con ello pega un paso de gigante en su carrera por
adelantar a Yahoo y AOL, que no terminan de triunfar en
el mercado latino.
Los
sueños de grandeza de Robert Davis, que se tornaron
pesadillas después de la fracasada operación con USA
Networks, pueden empezar así a hacerse realidad, a
expensas de un puñado de españoles, una vez más, con
ganas de ponerse el mundo por montera.
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