3Com,
fabricante de redes para equipos informáticos,
sabe mucho acerca de los problemas que
una gran adquisición puede acarrear a una
compañía que lucha
por ganar una mayor cuota en el mercado.
Trabada en
una guerra con el gigante Cisco Systems en
el misterioso pero dinámico negocio de
conectar computadoras entre sí, 3Com gastó
US$7.800 millones en 1997 para la compra de
U.S. Robotics - líder en módems -. Se
trataba de un intento audaz por parte de
3Com para expandir la oferta de sus
productos y vender tanto los populares módems
económicos de U.S. Robotics para
computadoras personales como los modelos más
sofisticados y caros, utilizados por las
compañías proveedoras de acceso a
Internet.
Pero la
empresa, con sede en Santa Clara
(California), no sospechaba lo difícil que
sería incorporar la compañía adquirida a
su estructura. Al mismo tiempo que 3Com
recibía los módems de U.S. Robotics, también
heredaba grandes problemas de inventario, lo
que provocó una abrupta caída del precio
de sus acciones en la bolsa. Apenas a
finales de 1998 3Com logró convencer a los
inversionistas de que finalmente estaba
resolviendo esos problemas, que comenzaba a
percibir ganancias de los nuevos productos
que había adquirido y a crecer al mismo sólido
ritmo que había disfrutado a mediados de
los años 90.
Las compañías
que trabajan con las redes informáticas,
como 3Com, están en el negocio de proveer
la "plomería" que se utiliza para
conectar computadoras. Si bien el mercado de
las redes informáticas carece del glamour
de otras áreas de la industria, ha sido uno
de los más rentables en el sector tecnológico.
Las ventas de equipos para redes informáticas
se han disparado increíblemente con el
crecimiento de Internet y con la ayuda de
grandes compañías que buscan conectar sus
"colecciones" de computadoras
centrales, personales y otras máquinas en
una coherente unidad.
Los
comienzos de 3Com se remontan a un
acontecimiento clave en la industria de las
modernas redes informáticas. Mientras
trabajaba en el famoso centro de investigación
de Xerox (en Palo Alto, California), Robert
Metcalfe inventó Ethernet, un sistema de
redes que permitía que las computadoras se
comunicaran entre sí utilizando un cable
coaxial. Pero Xerox no mostró ningún interés
comercial en su trabajo, por lo que Metcalfe
dejó la compañía en 1979 para formar su
propia empresa, 3Com - el nombre deriva de
computers, communications and compatibility
(computadoras, comunicaciones y
compatibilidad) - y comenzó a vender
productos que instalaban redes Ethernet para
computadoras personales y otros aparatos.
Mediante la
adquisición de otras empresas, a finales
del decenio pasado 3Com se había convertido
en un proveedor de primera línea de
software y hardware de redes informáticas.
Pero algunos obstáculos provocaron la
salida de Metcalfe de la compañía en 1989.
Lo remplazó Eric Benhamou, quien llegó a
la empresa tras la adquisición de Bridge
Communications en 1987.
Una vez
concluida la compra de U.S. Robotics (que se
produjo dos años después de la adquisición
de Chipcom por US$775 millones) 3Com se
reorganizó en tres unidades comerciales. En
primer lugar estaba la unidad de sistemas
empresariales que fabrica HUBS, conmutadores
(dispositivo mecánico o electrónico que
comanda el flujo de señales eléctricas u
ópticas), encaminadores (dispositivo que
selecciona un recorrido de viaje y encamina
un mensaje de acuerdo a éste) y software
para redes de administración; en segundo
lugar, la unidad portadora de sistemas, que
diseña tecnologías de comunicación para
portadores externos, compañías de acceso a
Internet; y, finalmente, la unidad de acceso
al cliente, que se especializa en productos
de conexión a las computadoras personales.
La nueva
compañía no tenía ninguna intención de
competir en el "corazón" del
mercado de redes de datos, un segmento
dominado completamente por Cisco . En su
lugar, se enfocó al "costado" de
las redes y a las computadoras que conectan
diferentes redes, un mercado en el que Cisco
no era tan fuerte.
El éxito
significaría un cambio en la forma en la
que las redes comparten información. 3Com
apostó a que ciertas decisiones no fueran
tomadas por encaminadores y conmutadores,
sobrecargados de trabajo, en el corazón de
la red, sino que se utilizaran dispositivos
en los perímetros de las redes para lograr
un tráfico seguro y de calidad. El objetivo
era simplificar las redes y lograr
importantes beneficios para la compañía a
expensas de Cisco y otros competidores.
La compra
de U.S. Robotics ayudó a 3Com a expandir su
cuota de mercado - y le dio un éxito
sorpresivo con el organizador electrónico
de miniatura PalmPilot - pero no sin antes
sufrir algunos dolores de cabeza.
3Com padeció
problemas de inventario, menores márgenes
de ganancia y un crecimiento reducido. El
nerviosismo que existía acerca de la
compatibilidad de las diferentes tecnologías
de los módems de alta velocidad agravó los
problemas de la compañía. A mediados de
1998, comenzaron a circular rumores en Wall
Street de que Intel podría estar interesada
en adquirir 3Com.
El alicaído
precio de la acción de 3Com alentó los
rumores. Durante gran parte de 1996, las
compañías de redes informáticas habían
sido los niños mimados de Wall Street, pero
en 1997 el sector fue golpeado por el temor
a una competencia feroz por parte de compañías
como Intel. Además, 3Com sufrió con la
adquisición de U.S. Robotics. Durante cinco
meses en 1997, la cotización de 3Com cayó
de unos US$70 a unos US$ 20, para luego
mantenerse en ese precio.
A finales
de 1998, la empresa volvió a arrojar buenos
resultados trimestrales derivados de un
crecimiento sólido. La compañía comenzó
a recabar los frutos de la venta de su
organizador personal PalmPilot, que si bien
había creado una enorme expectativa en el
mercado, hasta ese entonces no había
generado ganancias que compensaran lo
gastado en publicidad. Los inversionistas
respondieron positivamente a las buenas
noticias y lograron que el precio de la acción
se situara de nuevo en US$50.
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