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Microsoft fue
fundada en 1975 por Bill Gates y Paul Allen
en Redmond (estado de Washington) y se trata
de la mayor compañía privada de software
del mundo. La mayoría de las computadoras
personales en todo el planeta utilizan su
sistema operativo, lo que concede a esta
compañía una enorme ventaja para vender
sus programas para el procesamiento de
textos, hojas de cálculo, base de datos,
servicios de planeación financiera y de
acceso a Internet. Su increíble penetración
le ha permitido que sus aplicaciones y
sistemas se conviertan en un estándar para
la computación mientras que sus tácticas
la han convertido en el enemigo número uno
para muchos en la industria de la alta
tecnología.
A finales
de 1997, los enemigos de Microsoft vieron
por fin sus deseos convertidos en realidad:
que el Departamento de Justicia de Estados
Unidos arremetiera de nuevo contra las tácticas
comerciales de la empresa.
El gigante
de software y las autoridades federales
llegaron a un acuerdo en 1995 según el cual
la compañía no podía imponer condiciones
a los fabricantes de computadoras personales
para restringir la competencia. No obstante,
sí podía continuar desarrollando productos
"integrados" - una serie de
elementos o componentes que conforman una única
unidad de fabricación. Dos años más
tarde, el Departamento de Justicia acusó a
la compañía de haber violado ese acuerdo
por insistir que los fabricantes de PC
instalaran su navegador Internet Explorer en
las computadoras como condición para
recibir el sistema operativo Windows.
El
Departamento de Justicia señaló que se
trataba de dos productos separados y que las
tácticas de Microsoft los estaban
vinculando ilegalmente. La empresa contestó
que el sistema operativo y el navegador
estaban integrados y argumentó que la
entidad gubernamental ya conocía sus planes
para conjuntar los dos productos cuando se
negoció el acuerdo en 1995.
En
diciembre de 1997, el juez Thomas Penfield
Jackson ordenó a Microsoft que ofreciera a
los fabricantes de PC una versión de
Windows 95 sin Internet Explorer, lo que
terminó con la práctica de la compañía
de ofrecer los dos productos integrados.
Pero esta orden se invalidó en junio de
1998 luego de que un tribunal de apelaciones
determinara que la decisión del juez no tenía
sustento.
En mayo de
ese mismo año, el Departamento de Justicia
y las fiscalías de 20 estados entablaron
una histórica demanda antimonopolio contra
Microsoft, respaldada en la acusación de
recurrir a "prácticas ilegales y
anticompetitivas" para destruir a sus
rivales y evitar la competencia.
El gobierno
había solicitado una orden para forzar a la
compañía a separar su navegador de
Internet del Windows 98 y comenzó a
estudiar distintas formas para limitar las
funciones o características que Microsoft
podría añadir a su sistema operativo. Pero
eso fue antes de que el tribunal de
apelaciones dijera que se inclinaba a ver al
Internet Explorer y a Windows como una
"verdadera integración".
A mediados
de ese año, el gobierno se apresuró a
ampliar el caso contra Microsoft y fue más
allá de la cuestión sobre la vinculación
de sus productos para afirmar que el coloso
de Redmond había utilizado ilegalmente su
poder contra una gran cantidad de compañías
en diferentes sectores de la alta tecnología.
Se calcula
que el juicio se prolongará hasta mediados
de 1999, momento en el que el juez Jackson
tomará una decisión. Y, en caso de que se
le imponga cualquier castigo, Microsoft
recurrirá de nuevo a un tribunal de
apelaciones.
Aunque
suene irónico, Microsoft no advirtió el
nacimiento y el crecimiento de Internet,
aunque la compañía abrió los ojos a
tiempo, se reorganizó y muy pronto obtuvo más
poder que nunca. Utilizó sus enormes
reservas de efectivo para tomar riesgos y
posocionarse en varios mercados emergentes.
Microsoft
no tiene reputación de ser una empresa
altamente innovadora. Pero pocas compañías
son tan buenas como ella para tomar una idea
y hacerla funcionar - lo han sufrido en
carne propia Xerox, Apple, Lotus y Netscape.
Y ninguna compañía lucha con tanta
tenacidad - o por tanto tiempo - por
conseguir la más ínfima cuota de mercado.
Microsoft
se convirtió en una potencia en la
industria del software en los 70, cuando
suministraba distintas versiones del
lenguaje de programación BASIC a una gran
cantidad de fabricantes de computación.
Pero el verdadero golpe de la compañía
vino en 1981, cuando IBM andaba a la búsqueda
de un sistema operativo para su computadora
personal, todavía en proceso de elaboración.
IBM negoció con Digital Research para
comprar la licencia de su sistema operativo
CP/M, pero luego las negociaciones se
vinieron abajo. En ese momento, Gates y
Allen estaban listos para atacar.
Microsoft
compró el sistema operativo Q-DOS -
desarrollado por Seattle Computer Company -
y lo modificaron para que cumpliera los
requisitos de IBM. Las computadoras de IBM
comenzaron a venderse con el sistema
operativo y el BASIC. Microsoft creció en
serio cuando obtuvo los derechos para vender
el mismo sistema operativo bajo el nombre de
MS-DOS.
Microsoft
vendió su sistema operativo compatible con
IBM a todas las compañías ansiosas de
fabricar clones económicos de las PC de
IBM, lo que desató una explosión en la
venta de clones a comienzos de los años 80.
La empresa de Gates y el fabricante de chips
Intel - su socio en lo que pasaría a
conocerse como el duopolio
"Wintel" - recaudaron una enorme
cantidad de dinero. Microsoft salió a bolsa
en 1986 con un precio unitario de acción a
US$21.
A comienzos
de los 80, Microsoft también comenzó a
desarrollar sus propios programas para el
MS-DOS y creó un furor que todavía continúa
hasta hoy. Debido a que la compañía
controlaba el sistema operativo de las PC,
las compañías de software necesitaban la
cooperación de Microsoft para incorporar
sus programas a las computadoras. Pero al
mismo tiempo Microsoft estaba creando su
propio software para competir con tales
productos, lo que desató una ola de quejas
por parte de los fabricantes de programas.
Según ellos, la compañía no sólo había
tomado ventajas de su conocimiento del
MS-DOS, sino también de los proyectos de
sus competidores.
No apareció
ningún otro sistema operativo que desafiara
seriamente el dominio del MS-DOS, en parte
debido a que Microsoft concluyó acuerdos de
licencia que volvían extremadamente caro
para los fabricantes de computadoras sacar
al mercado máquinas con otro sistema
operativo. El acuerdo con el Departamento de
Justicia puso punto final a tales prácticas.
El
contendiente más serio del MS-DOS fue el
OS/2, un sistema desarrollado conjuntamente
durante cuatro años entre Microsoft e IBM.
Pero el mismo día de abril de 1987 en que
ambas compañías dieron a conocer el OS/2,
Microsoft lanzó por su cuenta Windows 2.0,
una interfaz gráfica para el MS-DOS.
Microsoft
sostuvo que su lanzamiento de Windows se debía
a una precaución para que su departamento
de desarrollo de software no sufriera en
caso de que surgieran problemas con el OS/2.
Los
enemigos de la compañía sostienen, por
supuesto, que Microsoft jugó una mala
pasada a IBM. El lanzamiento de Windows 2.0
debilitó al OS/2, y el lanzamiento de
Windows 3.0 y Windows NT (que sostenía
OS/2) en 1990, resultarían un golpe fatal
para el OS/2.
La derrota
del OS/2 significó más que la consolidación
del dominio de Microsoft en el sistema
operativo de las PC: también permitió a la
compañía capturar una gran porción del
mercado de software. La competencia
desperdició un tiempo precioso - y mucho
dinero - en el desarrollo de productos para
el OS/2. Luego se dieron cuenta de que
estaban bregando con el desarrollo de
productos para Windows. Microsoft, por
supuesto, ya tenía tales productos; sus
programas Word y Excel pronto derrotaron a
otros tales como WordPerfect y Lotus.
A pesar de
todo, el advenimiento de Internet pilló
dormida a la gran compañía. A finales de
1994, Gates se dio cuenta del peligro que
enfrentaba Microsoft y se apresuró por
recuperar el tiempo y el terreno perdido.
Desarrolló un software para navegar en la
red, Explorer, que compitiera con el
Navigator de Netscape y cerró acuerdos
exclusivos de márketing con las principales
compañías de acceso a Internet (ISP,
Internet Service Provider) para que
ofrecieran su producto.
La batalla
entre los navegadores de Netscape y
Microsoft se extendió al mercado de
servidores de redes corporativas. Este
segmento estuvo dominado durante un largo
período por compañías como Sun
Microsystems, Hewlett-Packard y otras, pero
el creciente poder de los chip de Intel y el
nuevo Windows NT de Microsoft brindó a
ambas compañías una oportunidad para
colarse.
Su
estrategia ha sido similar a aquella que dio
a ambas la victoria en la guerra de las PC:
ofrecer a los fabricantes de computadoras
chips y software a precios muy económicos,
lo cual les ayuda a su vez a devorar el
mercado de las estaciones de trabajo y
servidores económicos. De esta manera se
abrió un enorme potencial de mercado para
los productos de ambas compañías.
Sun y sus
aliados esperaban desbordar a Wintel con
nuevas tecnologías tales como computadoras
de red (NT, network computer) y el lenguaje
de programación Java. Pero Microsoft se
apresuró a responder a tales iniciativas, y
comenzó a trabajar con Intel para
desarrollar una computadora más económica
llamada NetPC y producir la competencia para
el Java: Active X. La adaptación del Java
por parte de Microsoft desató una batalla
legal con Sun que comenzó a finales de
1997.
La compañía
está constantemente protegiéndose. Desde
la milagrosa salvación de Netscape e
Internet, Microsoft comenzó a actuar como
si estuviera determinada a no ser
sorprendida nunca más.
Microsoft
ha actuado con cautela en la adquisición de
compañías de software desde que el
Departamento de Justicia le obstruyó la
compra de Intuit, un fabricante de software
financiero. La gigante ha utilizado sus
enormes reservas de dinero - acumula
efectivo mucho más rápido de lo que lo
puede gastar - para asentar un pie en una
amplia variedad de mercados potenciales.
de televisión
por cable? Microsoft compra WebTV Networks.
¿Java? Adquiere los fabricantes Dimension X
y Coopers & Peters. ¿Software de
grupos? Arrampla con LinkAge Software. ¿Transmisión
de video y audio? Se queda con
participaciones en VDOnet y Progressive
Networks. ¿Teléfonos con video y capacidad
de acceso a Internet? Compra una porción de
Navitel. ¿Transmisión de datos a través
de sistemas de televisión por cable? Se
asegura una participación en Comcast y
firma un acuerdo con TCI. ¿Medios - de
comunicación - en línea? Conforma una
importante sociedad con NBC y se compra una
gran cantidad start-ups - compañías recién
creadas. ¿Computación de bolsillo? Lanza
Palm PC, rival de PalmPilot de 3Com.
La compañía
vislumbra que en el futuro se realizarán
muchas transacciones a través de un
infinita red de computadoras y artefactos
electrónicos a los que pretende proveer de
un sistema operativo. De esta forma no sólo
gana un enorme mercado para sus productos,
sino también la oportunidad de recolectar
un porcentaje de esas transacciones.
Windows en
todas partes (Windows Everywhere) sería el
resúmen de la nueva visión de Microsoft.
Esta nueva realidad hace que sus batallas
por los sistemas operativos del decenio de
los 80 parezcan ahora juegos de niños. La
nueva apuesta puede sonar a pesadilla para
los rivales del gigante de Seattle. Saben
que, salvo que llegara una ayuda del
Departamento de Justicia, será mejor que
estén alertas: Microsoft tiene dinero,
poder y habilidad para dominar cualquier
mercado que se le antoje.
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